domingo, 10 de enero de 2010

Simplemente el mejor! ANDÁ A BUSCAR EL PAÑUELO!

Si sos como yo, que creciste viéndolo a él y a sus amigos, hacer y deshacer una y mil veces las mismas travesuras... entonces esto es para vos...
Yo lo encontré de casualidad, y me puse a mirar todos y cada uno de los videos de este homenaje, que gracias a Dios, se lo han hecho en vida, y no cuando ya no lo tenemos con nosotros...

Te dejo este pedacito... que es el que me emocionó hasta las lágrimas... porque... quien dice que "llorar no es de machos??"

Si tenés ganas de ver todo el homenaje completo, buscalo en youtube, que está dividido en 9 partes... realmente imperdible, y para guardar para siempre!

Esta es la última parte, cuando una cantante colombiana canta la canción de la vecindad, y lo hace cantar a él... se nota la emoción de la cantante...



Nos vemos!

martes, 20 de octubre de 2009

El video que faltaba!

Este es el video del audio que está en una de las entradas más antiguas... simplemente imperdible...

miércoles, 2 de septiembre de 2009

Te llevo en la sangre...

Este relato es uno de los más lindos, y uno de los que más representan lo que siento por vos... siempre adentro mío, incondicionalmente, así salgamos últimos, o primeros...

Mi gran amor

miércoles, 19 de agosto de 2009

Tres caminos, la misma suerte

Uno

7:33 AM: Hoy es el día. Siento esa necesidad imperiosa de terminar todo este maldito trabajo de una buena vez. Cada vez que pienso en todo lo que tuve que soportar para poder llegar a este momento, me invade una sensación de cansancio en el alma, que no creo poder aguantar más. Si hoy no logro cumplir con mi cometido, creo ya no poder hacerlo.

Dos

6:15 AM: Todo está en orden, por suerte, pero sé que no me puedo descuidar. Aquí las mañanas son muy mentirosas, igual que las personas que ocupan este lugar. Ser un agente infiltrado, con la mentira como disfraz cotidiano, es una tarea difícil, y más aún, llevar esta gran responsabilidad. Pero sé que a este maldito lo voy a atrapar con las manos en la masa. Sólo no debo descuidar mi papel de jefe de mantenimiento, y el resto es pan comido. Apenas vea alguna actitud que me haga sospechar de estar intentando llevar a cabo el atentado, lo reduzco y lo apreso en el nombre de la CIA, y me retiro a mi merecido descanso.

Tres

8:00 AM: Puntual como siempre. Eso es algo que debo agradecerle a mis padres, que forjaron en mí una cálida afición por el reloj. Lamentablemente no sucedió lo mismo con el don de la lavandería, que hace que mi guardapolvo cada semana acumule alguna mancha nueva, imborrable, que va a parar junto a alguna otra, y a muchas anécdotas diferentes a las que representan. Espero que sea un día tranquilo, y poder revisar a mis pacientes sin ningún inconveniente, y no como ayer, que por momentos, sentía que todo se me iba sin control de las manos. Al menos no han venido corriendo las enfermeras con alguna que otra complicación, lo cual ya es más que suficiente… pero acá nunca se sabe. Creo que es lo que me hizo ser lo que hoy soy, y me siento feliz con ello.

Dos

7:55 AM: He terminado con mis obligaciones inventadas. Todo brilla y huele a limpio. Cuando lleguen los médicos, se maravillarán del deber cumplido, y yo sentiré nuevamente la dicha de saber que mi trabajo está a salvo. Acá todo es falso, y eso incluye mi tarea y mi disposición a estar siempre atento a cada cosa que pueda ocurrir. Debo reconocer que es bastante agotador estar vigilándolo constantemente, y mantener mi fachada intacta, pero es algo que minuto a minuto me pone a prueba, y hasta ahora no he fallado. Y sé que hoy se levantó más temprano de lo normal. Debo estar con los ojos muy abiertos.

Uno

8:10 AM: Finalmente llegaron todos a ocupar sus puestos y eso me tranquiliza un poco. Otro día más, otra vez la misma rutina. Me agrada saber que ni se imaginan lo que hoy va a suceder en este puto lugar. Si todo sale tal cual lo planeado, para la tarde, de esto sólo quedarán ruinas, y yo habré cumplido con mi cometido. Eso es lo que me motiva y hace que no baje los brazos, pero no debo distraerme. El destino ya está escrito para estas personas, y agradezco ser más frío que el metal, para poder soportar la idea del daño que voy a causar. Estas personas lo merecen. Esta va a ser mi venganza.

Dos

9:11 AM: Parece que José, el guardia, hoy no está de buen humor. El altavoz llamaba furiosamente a mantenimiento pero bajo mil excusas no me dejó llegar a los consultorios. Traté, siempre de la mejor manera, de convencerlo, pero fue en vano. Mejor, porque iba a perderlo de vista y eso no iba a ser conveniente. Hoy siento algo raro, algo que me dice que no debo dejar pasar ni un momento sin seguirlo. Si es necesario, inventaré alguna descompostura, o lo que sea, pero sé que algo va a ocurrir, y yo en estas cosas no fallo.

Tres

9:10 AM: Finalmente pude seguir con mi trabajo, luego de haber discutido cerca de cinco minutos, como todos los días, por culpa de esta puerta que no se deja abrir. Me dijeron, como siempre, que ya están notificados y van a enviar al personal a repararla, pero sé que son promesas vacías, que día a día se van acumulando y cada vez me irritan más. El café lentamente va enfriando mi sangre, llevándose consigo el enojo y la posibilidad de atender al próximo paciente. Necesito llegar al baño urgente.

Uno

9:12 AM: Ahí está él. Cree que no sé que me está mirando, mientras finge hablar con el guardia. Espero no tener que tomar medidas que puedan poner en peligro mi plan. Voy a dedicarle un minuto en mis pensamientos, en el momento que todo esto explote, y sé que lo voy a disfrutar. Ha sido muy difícil pasar inadvertido durante todo este tiempo, y sé que no lo he logrado del todo, porque presiento que él algo sabe. Por suerte está todo tan bien pensado, que ni siquiera en sus más remotas pesadillas debe imaginarse lo que va a suceder. Mientras trato de alejarme de su mirada, casi no puedo evitar al doctor, que ni siquiera me debe haber visto de lo apurado que iba. Debe tener alguna urgencia. Él es el único que me da un poco de lástima, o algún sentimiento parecido a la misma, porque siempre fue muy cálido conmigo.
Hoy a las cuatro quizás nos encontremos en algún otro lugar, lejos de este mundo.

Dos

11:55 AM: Sin novedades. La comida, igual que siempre, con el mismo gusto a plástico que todos los días. Allí ha estado toda la mañana, con su rol de paciente a cuestas, tan falso como el mío. No le voy a quitar los ojos de encima. Ha estado mirando constantemente el reloj, y eso seguro que no debe ser nada bueno.

Uno

13:30 PM: Prefiero la comida fría, a aguantarme todas esas caras inertes enfrentándome. El sigue allí, simulando templanza, pero lo noto nervioso, y si supiera lo que voy a hacer, tendría motivos más que suficientes. El comedor está vacío. A esta hora los doctores deben estar reunidos en el patio, fumando, o quizás tomando alguna siesta. No puede ir mejor. Salvo por sus ojos, que están clavados en mí.
Tres

14:30 PM: El sueño me invade y he decidido rendirme a él. Hasta ahora fue un día ejemplar, de esos que pocas veces se presentan, pero que le dan a uno las fuerzas para terminar de la mejor manera la jornada. Una hora es todo lo que necesito para estar como nuevo.

Dos

13:45 PM: Por fin decidió moverse de la silla. Ya no sabía con qué excusa quedarme en el comedor, sin levantar sospechas. Voy a intentar seguirlo de lejos, para no delatarme. Cada vez siento algo más extraño en el pecho. Es esa alarma que no me deja distraerme. Yo no me equivoco, y sé que él ya sabe que lo estoy vigilando. Seguro que dentro de un par de horas, en el horario de visita, vendrá su supuesto pariente, y si es lo que vengo sospechando, terminará de ensamblar lo que prefiero no imaginar.

Tres

15:50 PM: Se acerca el momento más pesado del día. Gracias al cielo pude descansar un poco, porque siempre termino muy estresado después de un día de trabajo. Voy a aprovechar a realizar el recorrido antes de que lleguen todas las visitas, que por cierto, bastante nos hacen renegar.

Uno

15:55 PM: Cinco minutos y termina todo. Tengo que tratar de llegar a la sala de espera y simplemente observar como todo esto se esfuma. Voy a intentarlo, pero debo ser cauteloso al salir de esta habitación. Sospecho que él debe estar esperándome.

Dos

15:58 PM: Ahí llegó como siempre su supuesto hermano. De hermano tiene solamente el título, pero sé que comparten mucho más que un simple lazo sanguíneo. Lo observo, tranquilo, irascible. Está esperando que lo atienda, que lo deje entrar. Lleva como siempre en sus manos el falso regalo. Si no soy lo suficientemente rápido, esto puede ser lo último que haga.

Tres

16:00 PM: ¡Será posible que en este lugar nadie pueda trabajar en paz! Los ruidos y gritos provienen de la sala de internación. Algo debe estar pasando allí. Espero que no sea nada grave, o que requiera mi atención inmediata.

Uno

15:57 PM: Bebo y escupo como todos los días los medicamentos que me intentan hacer tragar. Hoy es la última vez que voy a soportar este sabor amargo en la boca. Ya sabrán bien quien soy y por qué hice lo que hice. ¡El mundo se va a enterar de lo que me han hecho! ¡Ya estoy decidido, ya no hay nadie que me detenga! ¡Son solo tres minutos más!

Dos

15:59 PM: Voy a esperar a su salida, y lo atraparé sin darle tiempo a nada. Por suerte el entrenamiento me ha dotado de una rapidez magistral, lo que va a permitirme eliminar el gran peligro que nos acecha. Escucho ruidos. Ya debe estar por salir. ¡Es ahora o nunca!

Uno

15:59 PM: Ahora es el momento. El reloj ya está contando los últimos segundos, antes de marcar el que va a ser el definitivo. ¡Tengo que salir de aquí y llegar a la sala de espera…!

Dos

16:00 PM: ¡Ahí sale el traidor! - ¡Deténgase allí, en el nombre de la CIA!¡Queda arrestado bajo el cargo de terrorismo! ¡Al suelo, al suelo dije! ¿Dónde está el cómplice? ¡Donde está la persona que lo ayudaba a elaborar la bomba!

Uno

16:00 PM: ¡Ah, maldito! – ¡No me vas a agarrar así tan fácil! – ¡Debo llegar como sea a la sala de espera! ¡No puede ser! ¡El hijo de puta tenía refuerzos! Tengo que huir. – ¡No, no, suéltenme, ustedes no entienden! ¡Lo hago para liberarlos! ¡Tengo que llegar! ¡Mis ojos, qué le hicieron a mis ojos! ¡Me han drogado! De… debo llegar… no siento mi cuerpo… no puedo…

Dos

19:02 PM: ¿Dónde estoy? ¡Mis brazos! ¡No puedo moverlos! ¿Qué es todo esto? ¡El hospital… está a salvo! – Hola doctor, ¿me puede contar que es lo que sucedió? ¿Han atrapado al terrorista? Si, si, ya estoy calmado, ahora solo quiero dormir… gracias doctor…

Tres

16:30 PM: Otra vez lo mismo, la misma rutina diaria que se repite… por suerte ya estamos preparados para casos así… ser médico psiquiatra no es fácil, y más con estos pacientes, aferrados tan fuertes a la esquizofrenia como un niño a su juguete… un día más que termina como han terminado todos durante los últimos años… el terrorista atrapado por el agente encubierto… y los dos reducidos y sedados en sus habitaciones… a veces siento lástima por ellos, tan solos y olvidados, viviendo en un mundo de fantasía, tan lejos de la realidad… y esto es lo que hace que siga con mi trabajo… mi afán por ayudarlos, por traerlos a la realidad…
Queda poco, terminaré mi ronda, controlaré a los pacientes, y de nuevo a la misma ruleta, que gira siempre hacia el mismo lado, encomendada a repetir una y otra vez los mismos números… siempre la misma suerte…

sábado, 15 de agosto de 2009

Mi pequeña participación en ADN. Excelente!

Image and video hosting by TinyPic
Este Viernes en ADN hicimos "Dejame llorar" de Ricardo Montaner, pero con un estilo diferente y varios personajes, internacionales y chajarienses, le pusieron la voz.

Gracias por haberme dejado estar ahí... simplemente los mejores...

Visiten http://www.adnchajari.com.ar/ y escuchen los sketches... ALTAMENTE RECOMENDADO!

Acá el audio de lo que salió... muy bueno!

Escuchalo on line o bajalo...



http://www.4shared.com/file/125259140/4e0d524b/Dejame_llorar__version_adn_14_08_09.html

miércoles, 29 de julio de 2009

No es de machos...

Muchas veces, cuando dejo que mi mente decida tomarse unas vacaciones a cualquier lugar lejano de este mundo, me encuentro casi siempre con los mismos interrogantes.
Pero… antes de continuar con este viaje, les sugiero respirar profundo y pensarlo dos veces. Ni bien pasen estas líneas, van a entrar en un camino que no tiene salida, o sí, pero eso únicamente si me pueden alcanzar.
Bueno queridos hombres, lectores de este espacio… creo haberlos visto en esas vacaciones que mencioné antes. Sí, y con la misma cara que yo…
En fin, aconsejo nuevamente, esta vez a las mujeres, a que se retiren.
¿Ya está?
Muy bien, ahora que están todas seguramente leyendo con más interés que antes, prosigo…
Y sí, pequeños grandes seres de este mundo, nosotros también pensamos en ustedes. Ojo, "pensamos" es una forma de decir… más bien, intentamos, siempre sin éxito, encontrar una respuesta a la eterna pregunta… ¿Cómo es que funcionan? ¿Acaso Dios, que nos hizo a su imagen y semejanza, se olvidó de entregarnos alguna especie de manual? ¿Cómo nuestros padres… esos héroes de nuestra infancia, esas personas tan inteligentes, se olvidaron de decirnos que una sola noche de Sábado, puede arruinar con muchísima eficacia gran parte de nuestras vidas?
¿Fue acaso por venganza…? ¿O es simplemente que así funcionan las cosas? Digo… se te cae el pelo, empezás a sentir que un nene de 6 años tiene mucha más agilidad que vos, e increíblemente, si los ves en una plaza, a veces te invade ese sentimiento de sana envidia… "ya te vas a volver viejo, maldito infante con tus saltos y volteretas…!" ¿Dije sana, no?
Perdón… Tiendo irreversiblemente a irme por las ramas. Estaba justo hablando de nuestros padres, esos señores majestuosos, que a medida que van dejándose alcanzar por nosotros en madurez, van perdiendo también el traje de Superman, para convertirse en alguna caricatura extraviada y divertida…
Es que si lo vemos desde otro punto de vista, quizás el hecho de no advertirnos, con palabras, contra quienes nos enfrentamos, sea porque ya lo están haciendo en la vida cotidiana… Quizás esos "si mi amor", sean algo así como un "¡Cuidáte hijo mío, no te transformes en esto!"
Lo peor de todo, es que muchas veces, ese cambio, esa metamorfosis, se va dando tan sutilmente, que parece imperceptible… obviamente ante nuestros cegados ojos… el resto de la humanidad puede ver el látigo azotando nuestras espaldas. Pero así y todo, es un dolor soportable, e incluso, agradable. ¿Será que no soportamos el dolor del parto, y en compensación, esto es lo que nos depara la existencia?
Y créanme, he visto de todo en la viña del señor… y todo, o casi todo, termina invariablemente en lo mismo, el mismo final, las mismas marcas en el lomo, o en el cuello, dependiendo del uso del látigo ya mencionado, o un collar con cadena. Lo que cambia, y le da las variables a este juego (que no sabemos jugar, lo vuelvo a repetir), es la rapidez con la que tiramos el rey y abandonamos el partido. Algunos se dejan caer al precipicio dando solitos el paso adelante, con la cara sonriente y saludando con la manito, como diciendo "chauuuuu, mira donde me tiroooo", mientras su rostro se va iluminando con las llamas del infierno; y otros, se jactan de tener controlada la situación, de ser los amos del universo, de salir por ahí y juguetear con el destino, hasta que inevitablemente, éste nos abofetea en la cara, y sin ningún tipo de cuidados, arranca sin piedad nuestros testículos, para llevárselos allá arriba, donde los veamos, pero no podamos alcanzarlos… haciéndonos creer que aún los tenemos… que cruel mentira.
Tristemente, mis estimados amigos, debo decirles que todo esto ya está escrito… que el cuentito de Adán y Eva, y de que el hombre fue el primero en crearse y que la mujer se hizo para complacerlo, fue redactado por alguien que, en los ratos libres después de limpiar o lavar los platos, descargaba todas sus frustraciones… je, que ironía… serán miles de años de diferencia, pero viéndome sentado aquí, creo que entiendo a ese pobre hombre… pero no pudo evitar mencionar que fue Eva la que convenció a Adán de tragarse la maldita única fruta que estaba prohibida… ¿Se pusieron a pensar en el mensaje oculto de eso? ¿De lo que realmente nos quiso advertir? No, no amigos… si estaban pensando en que "desde el primer momento el hombre fue un pecador, y por eso debemos pasar esta vida condenados a las tentaciones, las cuáles debemos evitar, para ingresar al paraíso eterno" están muy equivocados… El verdadero mensaje fue "Y estaba Adán, rascándose a dos manos; recostado en la verde pradera y acariciado por una suave brisa, mientras miraba a los ciervitos correr por las llanuras, cuando vino Eva a romperle los esquemas, incapaz de verlo tirado sin hacer nada, siendo feliz sólo, dejándose crecer la panza. No, con algo lo tenía que molestar…
Eva: - ¿Hola Adi, que hacés?
Adán: - Nada, acá al pedo, vos?
Eva: - Aburridaaaa… ¿No querés que hagamos algo?
Adán: - ¿Ahora? No tengo ganas, vení, sentate conmigo acá…
Eva: - Dale, hagamos algo, es un embole estar así todo el día…
Adán: - Dejame descansar un rato Eva, ¿no ves que estoy bien así?
Eva: - ¿Descansar de qué? ¡Sino hacés nada…! ¡Estás todo el día pelotudeando con los caballitos esos… me vas a decir que estás cansado! ¡Yo estoy harta de estar así… no puedo seguir acá sin hacer nada, mientras vos no movés un pelo!
Adán: - ¿Vos te pensás que la comida que te metés todos los días a la boca viene volando sola? ¿O vos creés que es fácil andar tratando de agarrar todos los días algún bicho para que vos, que estás acá cómoda esperando, lo metas al fuego, que encima lo tengo que hacer yo, con la leña que tengo que conseguir yo, porque según vos sos débil y ese no es trabajo de mujer…? ¡Dejame de joder un rato Eva!
Eva: (comienzan a caerle lágrimas) - ¡Vos no me entendés! ¡Yo paso todo el día esperándote… me desvivo por vos, para que no te falte nada… estoy acá todo el día limpiando porque si fuese por vos, viviríamos en la mugre, y vos a eso no lo ves… para vos no es un trabajo! ¡Siempre me tratás mal! ¡Ya estoy podrida! ¡Yo lo único que te pedí es que hiciéramos algo, como pareja, juntos!
En este momento Adán, debió ser advertido por el Creador, del terrible efecto que esas lágrimas causan en los hombres… de que es un arma muy peligrosa, casi como una falda cortita, y un buen escote… Pero claro, ¿cómo iba a entender Adán eso, si él nunca había llorado, ni había sentido necesidad de hacerlo? Las lágrimas en los hombres significan dolor (físico), alegría (un gol a los 89 minutos del segundo tiempo), ó, paradójicamente, el dolor (horriblemente agudo) de sufrir por amor, pero eso es otra cosa y no viene al caso… o sí, y se potencia con alcohol.
Adán: - Mirá mi amor, perdoname, es que a veces necesito estar sólo, necesito tener mi espacio, estar en paz… ¿me entendés? (aquí el cambio en el tono de voz roza lo gay)
Decime lo que tengas ganas de hacer y lo hacemos, sí? (dando besitos cargados de culpa e inexplicablemente, de un terrible y raro sentimiento de estar perdiendo alguna especie de guerra)
Eva: (ya sin rastros de lágrima alguna en la cara) – No sé… hoy estaba redecorando acá y miré el arbolito ese que vos decís que no se debe tocar… y pensaba que estaría muy bueno hacer una tarta con esas frutas, ¿No te parece? (con cara del gatito de Shrek)
Adán: - ¿Estás loca vos? ¿¡El Señor me dijo que lo único que no debíamos comer era eso y vos querés ir justamente ahí!? Teniendo todo, ¡TODO!, ¿de eso querés hacer la tarta?
Eva: (lágrimas de nuevo) – ¿Ves? ¡Siempre lo mismo con vos! ¡No se puede decirte nada que ya estás negándote! ¡Al final la víbora tenía razón!
Adán: - ¿Qué te dijo esa víbora de mierda? ¿Qué tenés que andar contándoles nuestras cosas a los demás?
Eva: - ¡Es mi amiga y es la única que me escucha! ¡No te metas con mis amigas! ¡Vos lo único que querés de mí es sexo, y alguien que te limpie las cosas, pero yo no lo voy a permitir… olvidate de mí!
Adán: (suspirando resignado, mientras veía esfumarse lentamente su orgullo) – Pero no mi amor… mirá, si te pone bien comer esa fruta, vamos… Hagamos lo que vos quieras…"

En fin… si hubiésemos aprendido esto en las clases de catequesis… pero no… y así y todo, les debo confesar, que admiro a las mujeres… Admiro ese halo de misterio que las envuelve, esa forma de ser, decididamente dirigida a la procreación y perpetuación de nuestra especie… Esa capacidad de transformar lo que antes era una cualidad, en un posterior defecto… Si antes éramos graciosos, después, inmaduros… Si antes éramos libres, después, vagos… Si antes decíamos lo que pensábamos, después, somos bocones… y la lista es eterna… pero, que alguien se atreva a decir lo contrario… ¿Qué sería de nosotros sin las mujeres…? ¿Alguien me puede decir que haríamos en un mundo lleno de hombres? ¡Es inimaginable! O da asco imaginárselo… ¿Qué haríamos sin alguien que nos recuerde que dentro de dos semanas alguno de nuestros amigos cumple años? Si, si… está bien… ahora a eso lo hacen los teléfonos, pero no están entendiendo la idea… ¿Qué haríamos sin alguien que nos lave, nos planche, nos cocine, nos cuide cuando estamos enfermos? Les recuerdo que nuestras madres también son mujeres… Y sí, ya sé que hay lavarropas, casas de comidas rápidas, tintorerías y demás… pero… ¿Qué haríamos… que sería de nosotros en un mundo sin tetas, tangas y cinturas? ¿Para qué vivir? No hay un paisaje más bello que una mujer alejándose desnuda… Porque así son, un lindo enigma a descifrar, un gran acertijo del que nunca tuvimos, ni vamos a tener la respuesta… y quizás, sea mejor así… y quizás, el mundo funcione mejor así…
Ahhh, pero nada como ir a cagarte a patadas en un buen partidito de fútbol, haciéndote el Maradona, con las pocas articulaciones intactas que van quedando… Nada como juntarte con tus otros amigos hombres, condenados al mismo destino (salvo que sean gays), y reírte hasta llorar…
Ojo, eso sí… llorar no es de machos.
 
 
A todos los hombres y mujeres encontrados y desencontrados de la vida… No busquen más las respuestas… no las hay.

viernes, 24 de julio de 2009

Siete Días

Acá les dejo el primer capítulo de un cuentito que hice hace algún tiempo. Abajo les dejo el link para bajarlo entero. Es medio largo, pero espero que les guste.

Día uno.
Comencé a volver al mundo de a poco, quitándome de encima la pesadez de la noche, que cada vez se hacía más difícil de abandonar. El frío metálico de aquello tomaba forma delante de mis ojos, haciéndose real en el limbo de mis pesadillas. El bisturí se movía con fuerza y podía percibir como cortaba con total libertad mi pecho descubierto, llegando hasta mis huesos, los cuales rozaba uno a uno, intentando penetrarlos.
Hacía frío, algo obvio ya que estaba totalmente desnudo sobre la camilla, y el olor era nauseabundo como pocos.
No sentía dolor… aún cuando la sierra destapaba mi ser, dejando al descubierto mi tórax, tan vulnerable en las manos de aquel ser que manipulaba a su merced mis entrañas.
Todo era tan real, pero a la vez tan alejado de lo imaginable que me sumergía de nuevo en el sopor de mis miedos… quería huir, pero no podía, aunque lo intentara… aunque sentía el olor de mi cráneo al ser profanado de su virginidad, aunque veía a mis partes alejarse de mi, para reposar inertes en la bandeja gris que estaba a mi lado…
Las sombras en la sala iban creciendo y el mundo desaparecía tras la blanca sábana que ya me cubría de pies a cabeza… o a lo que quedaba de ella.
Las llaves resonaron al encajar en la cerradura, y la puerta cerrándose sellaba mi soledad.
El tiempo parecía inmóvil, sujetándome con sus garras, y yo queriendo vencerlo, queriendo escapar, despertar… despertar… y lo que no podía conseguir mi voluntad, lo hizo el estruendo de la bomba que cayó cerca del campamento, obligándome a retornar a la realidad.
-¡Nos rodean mi general, están por todos lados! ¡La bomba destruyó el puesto del vigía, y nos dejó sin el flanco de la derecha!
Traté de ser objetivo frente al cabo Fassi, que esperaba que saliera de mi boca una mágica solución, pero todavía tenía las imágenes de ese sueño recurrente, que visitaba mi inconsciente y se negaba a retirarse. La sala blanca, la luz sobre mi cuerpo, el bisturí, la sierra, mis huesos cercenados, la llave con su cerradura, el silencio… todo confluía y me azotaba, me torturaba, me invadía…
-¡General, que hacemos, se vienen por la chicana, son muchos, no vamos a poder resistir!
-¡Si cabo Fassi, reúna a los soldados en el claro, cada uno con sus provisiones y muchas munición! ¡No va a ser fácil salir del campamento!
Casi sin aliento, sin más que decir, con un tácito acuerdo, salimos decididos a salvarnos, a volver a la sociedad, que nos escondía en el silencio de sus mentes, confinándonos sólo a ser un titular en los diarios o alguna noticia extraviada en la voz de un locutor fugaz.
El sendero se iba marcando al compás de la balacera, que amenazaba con el peor de los finales, y aferrados a una esperanza agonizante, dejábamos atrás las grietas que se iban formando, avisándonos una tras otra de lo cerca que estaba el fin.
Sabía que si llegábamos al monte, tendríamos esperanzas, pero el camino que nos esperaba era tan difícil como la guerra misma.
El enemigo parecía adivinar nuestros movimientos, y cuando estábamos llegando al cruce con la ruta que llevaba al pueblo, nos vimos rodeados y tuvimos que volver sobre nuestros pasos. Me sentía como un ratón asustado, viendo como el gato se divertía con su futuro almuerzo, sin decidir a terminar con la función, sólo para extender su deleite.
Pero la suerte muchas veces juega con sus propias cartas, y cuando parecía que ya no nos quedaba más salida que rendirnos, vino en nuestro auxilio.
Por fin llegaba la noche tan ansiada, y los pocos soldados que habíamos sobrevivido al ataque, respirábamos el aire como si no lo hubiéramos tenido por mucho tiempo.
Gómez me convidó un cigarrillo y fumé con ganas. Todos reíamos tratando de evitar los recuerdos que arruinaran ese sentimiento de precaria libertad.
La casa era húmeda, como era de esperarse de una casa con ese estado de deterioro, y el viento se colaba por todos y cada uno de los agujeros que había en el techo de paja, tan destrozado por el paso de los años que de él sólo quedaban restos.
El olor de la comida preparada con toda rapidez todavía estaba presente, y entre tragos y cigarrillos, decidí organizar los turnos de vigilancia, ya que los bastardos no se darían por vencido tan fácilmente.
Si la decisión era marcharnos antes de que el sol saliera, debíamos estudiar bien las pocas rutas posibles… otra tapera salvadora perdida entre la arboleda no iba a aparecer… Esta vez, teníamos que dar el primer paso nosotros, a pesar de no saber a ciencia cierta cual iba a ser nuestro final.
Me fui durmiendo lentamente, aunque no sabía si era mejor esta pesadilla, en la que estábamos luchando por nuestras vidas, o la otra, la de mis sueños recurrentes, que infaltable a la cita, llegó puntual como siempre.
Cuando finalmente pude abrir los ojos, noté un frío sudor en mi frente. Suspiré feliz de haber vuelto a la realidad, sin darme cuenta que quizás mi destino era inquebrantable… despierto o no.

Descargate el cuento completo aca: http://rapidshare.com/files/259708916/Siete_d_as.doc